lunes, mayo 29

Figuras en un rectángulo blanco

Ya sé que prometí dormir temprano, aplazar el despertar aletargado y con las ligas de los nervios estiradas todavía, jaladas por hormigas de metal. Esta cama es un pequeño país donde ocurren sublevaciones y crepúsculos indigestos. Acampan ideas terroríficas de habitantes de otros planetas, vienen de visita robots que han ganado su libertad a base de buenos argumentos y un par de chantajes para corresponder el acto divino de su creación. La lógica del amante es la del agua al convertirse en vino. La razón de los vencidos a punto de alcanzar aquello por lo que lucharon día a día con ligereza, domesticadas sus noches sin luces. Rameras, ramos benditos, rancias promesas de un dios de asfalto guardadas bajo la cama, en una caja junto con palabras polvosas o diademas. Aquí se archivan toda clase de demonios.

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