miércoles, marzo 15

Aeropuerto Benito Juárez

Dejé a una mujer plantada al pie de la estación del Macrobús.
Era una fotógrafa Millenial y me llamaba “provinciano”.
En el Café Habana pedimos concha de nata,
pozole rojo en la Casa de Toño.
Y en la provincia –ha de suponer– no comprendemos las señales.
Ahora busco la sala B, avanzo por el pasillo, los anuncios
se entrelazan unos con otros, el sueño me aniquila.
De pronto miro a esa familia con café en vasos de cartón,
la sonrisa estúpida tan parecida a la de su propio bebé.

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